PARQUE AMATE

Un poco de historia

Pues sí, Amate era una escombrera… como otros muchos espacios de la ciudad. Lo que demuestra que se puede crear un buen parque aprovechando el lugar y el momento en el que surge una oportunidad. Una oportunidad y… voluntad política para realizarlo. Y… medios económicos para ejecutar su construcción.

Más o menos eso fue lo que ocurrió en la creación de Amate… Aunque yo diría que fue menos que más.

Las cosas empezaron bien y pronto. Después de décadas estériles en el desarrollo urbanístico de Sevilla, el Plan General de Ordenación Urbana de 1962 proyecta construir un gran pulmón verde en Amate.

En los años sesenta sólo había un parque público en Sevilla: María Luisa-Delicias. ¡Y se iba a construir un gran parque en una zona periférica de la ciudad!

Pero no.

El proyecto de construcción no se redactó a principios de esa década. ¿Y a finales de los sesenta? Tampoco. Hubo que esperar más, a que se aprobaran asignaciones presupuestarias en 1974.

Bueno al fin y al cabo, más vale tarde que nunca. Y a trabajar. Pero…tampoco.

Lo que era un espacio baldío se había convertido en una escombrera, parte de su superficie había sido ocupada por una barriada ilegal y otra parte no había sido expropiada. Y por si fuera poco, ¡se había construido un canódromo!

Estaba claro que la construcción del parque iba a requerir más medios económicos de los inicialmente previstos.

Por fin, durante los años 1979-1981, se acondiciona la zona, se produce su cerramiento y se realizan las primeras plantaciones.

Pero la expropiación del canódromo no fue posible hasta 1982. A partir de aquel momento se ejecutan nuevas plantaciones y obras de acondicionamiento.

En el 83 se realiza la presentación del nuevo espacio verde, pero no estaba acabado.

Hasta 1987 no podemos decir que se había construido el parque previsto a principios de los años sesenta. Se había producido un pequeño retraso histórico.

 

Parque Amate, un parque agradable

El Parque Amate, con una superficie de 316.800 m2, está estructurado en torno a un gran eje central en el que se ha levantado un enorme estanque, una fuente de cemento y una plaza semicircular. De esta gran avenida central parten numerosos caminos que, formando una sencilla red, atraviesan los amplios céspedes.

Amate es un parque muy agradable: paseos arbolados, praderas y sinuosos caminos que se ensanchan aquí y allá originando diferentes glorietas.

Hay extensas praderas que configuran un parque paisajista, que permiten tumbarse o jugar en el césped. Y junto a ellas, avenidas arboladas con bancos que permiten pasear y descansar.

Todo ello acompañado de más de 80 especies vegetales diferentes.

Nuevo milenio, escaso mantenimiento

Y sin embargo, al llegar la segunda década del nuevo milenio, el parque experimenta un grave proceso de deterioro como consecuencia de la falta de mantenimiento.

La escasez de agua por falta de riego, potenciada por la sustración de parte de la red ante la ausencia de vigilancia efectiva, transformaron parte de sus praderas en eriales en los que sólo la maleza podía desarrollarse. Los caminos de albero, ante la falta de reposición de este material, se tornaron senderos poblados de socavones.

Se han perdido especies –ciruelo japonés, arce matizado, nandina, duranta, limpiatubos, pita matizada, yuca basta, yuca péndula y algunos ejemplares que proporcionaban excelente carácter ornamental (como algunos dragos). Sólo se ha incorporado el árbol de las orquídeas, escoltando algunos senderos.

La monumental fuente central, desde hace años en ruinas, clama por una remodelación total o por ser sustituida por otra que se adapte a la gran perpectiva del eje central del parque. Tampoco la fuente de la zona norte cubierta por una pérgola ha mejorado su estado: el metacrilato que le confería identidad desapareció hace años.

El estado de deterioro que presenta el parque y la denuncia pública del mismo realizada por los Amigos del Parque Amate que organizan, entre otras actividades, recorridos ornitológicos por el parque ha provocado que la Administración aumente las labores de mantenimiento inherentes a los espacios públicos ajardinados.

Amate tiene que recuperar sus praderas, el buen estado de sus caminos de albero y el de sus glorietas... Tornarse en lo que realmente es: uno de los principales parques de la ciudad de Sevilla.

 

Algo más que una escultura

En la Glorieta 1º de mayo, a la entrada del Parque Amate, se levantó en 2007 un monumento cuya inscripción deja claras tantas y tantas cosas...

Monumento a los trabajadores/as

Alegoría al trabajo expresando en su anatomía el esfuerzo, el sufrimiento, las ataduras y la opresión.

Esta plaza es símbolo de las luchas obreras en Sevilla, durante el franquismo por la libertad,

la igualdad, la dignidad y la lucha por los derechos humanos.