Parque de la Calzada

 

El parque de la Calzada es un jardín de 28.415 m2 situado entre las calles José Laguillo y Juan Antonio Cavestany, muy cerca de la estación de Santa Justa.

Antecedentes históricos

El parque recibe su nombre por el barrio en el que se encuentra: la Calzada, cuya denominación evoca la calzada romana que pasaba por este lugar. En esta zona, ya en época visigoda, existía un arrabal; siglos más tarde aquí se construyeron algunas posadas para los visitantes que al llegar a la ciudad encontraban las puertas de la muralla cerradas. En el siglo XVII el barrio se desarrolló en torno al monasterio de Santo Domingo del que sólo quedó, tras la exclaustración de 1835, la actual iglesia de San Benito (construida a principios del siglo XVII).

Origen

El jardín es resultado de la remodelación que experimentó la zona durante las obras realizadas con motivo de la Exposición Universal de 1992. Concretamente de la construcción de la estación de trenes de Santa Justa y del espacio libre que surgió al soterrar parte de la red ferroviaria que se extendía, en superficie, atravesando la ciudad.

Se diseñó como un espacio público esencialmente pavimentado, configurado por rampas y escalinatas, en el que las estructuras en hormigón asumían todo el protagonismo.

Carente de vegetación, amplio y abierto, de aspecto muy duro y prácticamente sin sombra, el espacio tuvo que ser reforestado a finales de los años noventa pues, dada la climatología de nuestra ciudad, se había constituido en un espacio inhóspito.

Estructura

El parque está divido en dos zonas por la calle Santa Juana Jugán, fundadora de las Hermanas de los Pobres, que tiene una residencia de ancianos junto a estos jardines.

La zona más próxima a la avenida Juan Antonio Cavestany estaba presidida por una galería en alto a la que se accedía mediante rampas y escaleras. La galería, en hormigón y metal, atravesaba todo el jardín y, poblada de bignonias rosas y buganvillas, actuaba a modo de pérgola. Frente a ella se elevaban una alineación de decorativas washingtonias.

En esta zona se colocó en el año 2000 un monolito de granito con el busto de la cantante de ópera Ofelia Nieto (que también tiene dedicada una glorieta en el Parque de María Luisa), donado por la Comunidad de Galicia. En el lado opuesto, un grupo de paraísos proporcionan la escasa sombra que puede encontrarse en esta zona del parque.

Durante los primeros años de la segunda década del siglo XXI, esta parte del jardín ha sufrido un gravísimo proceso de degradación: los juegos infantiles instalados en 2003 fueron eliminados, las plantas trepadoras de la pérgola desaparecieron casi en su totalidad y el cerramiento de parte del recinto se convirtió en un núcleo marginal.

La zona más alejada de la avenida Juan Antonio Cavestany presenta un aspecto muy diferente, diferenciada en dos áreas con características radicalmente distintas.

La sur, con una amplia fuente ornamental, es una amplia plataforma de cemento en la que sólo aparecen algunas jacarandas.

La norte, en cambio, está formada por una serie de parterres separados por caminos de albero, en los que crecen adelfas, buganvillas, granados, ciruelos de Japón, árboles de Júpiter, abelias, lantanas, granados, washingtonias, robinias, jacarandas y melias. El árbol de hierro (Metrosideros excelsa) que constituía la especie vegetal más interesante de estos jardines, ha sido eliminado. En esta parte del jardín hay una zona de juegos infantiles y un área para animales domésticos.

Remodelación del 2013

A finales de 2013 se procedió a demoler la pérgola de cemento construida en 1992 con motivo de la Exposición del 92.

Ante la falta de vigilancia y mantenimiento, la pérgola se había transformado en una zona sucia, sede de botellones, cuya progresiva degradación provocó que muchos vecinos demandaran su eliminación. Esa parte del jardín quedó transformada en una árida explanada de cemento. Es decir, no se produjo ningún progreso urbanístico en dicha zona.

Remodelación del 2017

En 2017, por fin se actúa en esa amplia superficie dura para trasformar parte del espacio hostil en una zona ajardinada.

El nuevo jardín presenta zonas pavimentadas, áreas cubiertas por un material compactado a modo de albero y una serie de parterres con numerosas especies ornamentales, con bancos, fuente, zona de juegos infantiles, aparatos de ejercicios para mayores y quiosco bar con veladores.

En esta plaza ajardinada hay jacarandas, washingtonias, sóforas, melias y almeces. En los decorativos parterres proliferan, entre otras especies, acantos, margaritas amarillas, abelias, abrótanos hembras, hemerocalis, lantanas, olivillas, romeros, lavandas, limpiatubos, gauras, lagrimas de amor amarillas y eleagnos.

Y sin embargo, no se entiende que todavía gran parte de la zona permanezca como una zona pavimentada, desprovista de árboles y de sombra.