Jardines del Parlamento

 

El Hospital de las Cinco Llagas, sede del Parlamento de Andalucía, está precedido por 12.000 m2, de superficie ajardinada.

Construcción del Hospital de las Cinco Llagas

Los orígenes del Hospital de las Cinco Llagas –también llamado Hospital de la Sangre– se encuentran en la fundación realizada por Catalina de Ribera en 1500 de un hospital de beneficencia en la calle Santiago. Destinado en un principio a mujeres pobres y necesitadas, el hospital precisa ser ampliado para acoger a todas las enfermas. Pero Catalina de Ribera muere y es su hijo Fadrique Enríquez de Ribera, quinto Adelantado Mayor de Andalucía, el que, para ampliar el hospital, decide construir un nuevo y gran edificio fuera del recinto amurallado, frente a la puerta de la Macarena. Fadrique Enríquez muere siete años antes de iniciarse la construcción y en su testamento –siguiendo la voluntad de su madre– otorga los recursos económicos necesarios a los priores de los monasterios de San Jerónimo de Buenavista, de San Isidoro del Campo y de la Cartuja de Santa María de las Cuevas para que levanten el nuevo hospital.

Bajo la dirección de Martín Gainza el edificio comenzó a construirse en 1546 y fue inaugurado en 1559, aunque las obras continuaron hasta el siglo XVII (sucediéndose diferentes maestros de obras, como Hernán Ruiz que dirigió la construcción de la iglesia o Miguel de Zumárraga que levantó la portada del acceso principal en 1617).

En una ciudad en plena ebullición como consecuencia del comercio con el Nuevo Mundo, Gainza proyecta un edificio renacentista de planta rectangular, cuya fachada principal mira a la ciudad. El edificio se estructura en torno a una serie de patios porticados que, siguiendo los cánones renacentistas, potencian su iluminación y ventilación. El proyecto original previa la construcción de diez patios, pero sólo se construyeron nueve (de los que ocho han llegado a la actualidad). En aquel momento era uno de los hospitales más grandes de Europa, verdadero avance en la sanidad de Sevilla.

El edificio renacentista evoca el importante legado de la Casa de Ribera

El linaje de los Ribera que surge del matrimonio del caballero gallego Lope López de Ribera –afincado en Sevilla posiblemente en tiempos de Fernando IV– con Marta Afán, y adquiere gran relevancia social a finales del siglo XIV con Per Afán de Ribera “el viejo”, primer Adelantado Mayor de Andalucía. Per Afán de Ribera “el viejo” asume en 1410 el patronazgo del monasterio de la Cartuja de Santa María de las Cuevas a cambio de obtener derecho a entierro en el mismo. Su nieto, Per Afán de Ribera “el joven”, tercer Adelantado Mayor de Andalucía, era el padre de Catalina de Ribera.

Catalina de Ribera, casada con Pedro Enríquez (tío de Fernando el Católico), adquirió importantes propiedades. Entre ellas, en 1483, la futura residencia familiar para construir la Casa de Pilatos y en 1496 la casa de los Pineda que transformará en el Palacio de Dueñas.

Catalina de Ribera muere en 1505 y su hijo, Fadrique Enríquez de Ribera, tercer Adelantado Mayor de Andalucía, continuará la labor asistencial emprendida por su madre y mandará construir el Hospital de las Cinco Llagas (que se inaugurará tras su muerte, en 1559). En 1520 Fadrique Enríquez encargó en Génova sepulcros para sus padres y antecesores para instalarlos en el Monasterio de la Cartuja Santa María de las Cuevas, en cuya cripta se encuentran Catalina de Ribera, su esposo Pedro Enríquez, Per Afán de Ribera “el viejo” y Per Afán de Ribera “el joven”, cada uno con sus dos esposas, y otros miembros del linaje Ribera.

En el siglo XVII la Casa de Pilatos pasará a la Casa Ducal de Medinaceli al casarse Ana María Enríquez de Ribera con el VII duque de Medinaceli, y el Palacio de Dueñas pasará a la Casa de Alba tras el matrimonio de Antonia Enríquez de Ribera con el VI duque de Alba.

Degradación del edificio

En el siglo XIX el edificio fue ocupado por las tropas francesas y posteriormente, tras la desamortización de Mendizábal, es expropiado y su titularidad pasa a la Diputación Provincial de Sevilla que asume la asistencia sanitaria de la beneficencia provincial.

Durante el siglo XX, el hospital es utilizado por la Facultad de Medicina y otras instituciones sanitarias. Pero su grado de deterioro es de tal magnitud que parte de sus estancias tienen que ser apuntaladas ante el serio riesgo de derrumbe. Se produce paulatinamente el traslado de la asistencia sanitaria a otros edificios más modernos de la ciudad y en 1972 el edificio queda abandonado en estado ruinoso.

Desde que se inauguró en 1559 hasta que se cerró en 1972, el Hospital de las Cinco Llagas siempre funcionó como hospital.

Parlamento de Andalucía

Tras la recuperación del sistema democrático en 1977, con el desarrollo del Estado de las Autonomías, el Parlamento de Andalucía –cuyos primeros plenos tuvieron lugar en el Real Alcázar, en el Palacio de la Audiencia Territorial y en la antigua iglesia de San Hermenegildo– acuerda establecer su sede en el Hospital de las Cinco Llagas.

En 1982 la Junta de Andalucía adquiere la titularidad del edificio (que fue cedido por la Diputación de Sevilla), en 1987 comienzan las obras de restauración y en 1992 se inaugura parte del edificio como sede del Parlamento de Andalucía, recuperándose los patios de Farmacia, San Carlos, Recibimiento, Alcohol y Cobalto. La restauración y remodelación de todo el edificio concluyó en 2003, incorporando los patios Cardenal, Fuente y Flores.

Los patios

El proyecto original realizado en el siglo XVI para la construcción del Hospital de las Cinco Llagas desarrollaba la construcción de diez patios. Pero sólo se edificaron nueve; el edificio no tiene una superficie rectangular porque el décimo patio no se construyó. El noveno quedó inconcluso, acabó desplomándose y su superficie ha quedado claramente delimitada (convirtiéndose en la actualidad en aparcamiento del Parlamento). Sólo ocho patios han llegado a la actualidad: patios porticados, provistos de plantas y fuentes.

Cinco patios con columnas de mármol en las galerías (restaurados en 1992) discurren de forma paralela a la fachada principal del edificio, sucediéndose de este a oeste en el siguiente orden:

1. Patio de Cobalto. Es un patio pequeño que se diferencia de los demás por presentar una fuente adosada a la pared. En él crecen rosales, setos de mirto, pacíficos, cintas, helechos y naranjos.

2. Patio del Alcohol. Presenta fuente central acompañada de naranjos, ciruelos de Japón y setos de mirto.

3. Patio del Recibimiento. En su centro se eleva, de forma espectacular, la primitiva iglesia, hoy Cámara de Diputados del Parlamento de Andalucía. Dos magnolios, lantanas recortadas, begonias y un espectacular grupo de washingtonias de tronco fino crecen el patio. Y junto a ellas, el busto de Blas Infante.

4. Patio de San Carlos. En él crecen naranjos en torno a una fuente central.

5. Patio de Farmacia. Es un patio pequeño, con fuente central, en el que se desarrollan árboles de Júpiter.

Tras ellos existen tres amplios patios (restaurados en 2003) en los que, a diferencia de los anteriores, los pilares de las galerías son de ladrillo pues se construyeron posteriormente cuando la edificación de la iglesia absorbía la mayor parte de los recursos presupuestarios.

6. Patio del Cardenal. En este patio –cuyas estancias superiores fueron aulas de la Facultad de Medicina durante el siglo XX– crecen los olivos trasplantados durante la restauración del mismo, junto a un gran magnolio que existía antes de la misma. Amplios parterres con plantas aromáticas –romero, lavanda– y boj, se extienden por el patio, rememorando el cultivo de plantas de usos medicinales y gastronómicos que tradicionalmente se hacía en muchos hospitales. En el centro del espacio ajardinado aparece el busto de Plácido Fernández Viagas, presidente de la Junta de Andalucía en 1978.

7. Patio de la Fuente. Ornamentado con naranjos y palmeras, presenta una fuente singular por formar una superficie rectangular de escasa altura.

8. Patio de las Flores. En este patio crecen washingtonias y rosales multicolores. A mediados del siglo XX, las estancias que lo delimitan acogieron al departamento forense, realizándose disecciones y autopsias en las mismas.

Durante la restauración de los patios aparecieron restos romanos del siglo I antes de Cristo, restos hispanomusulmanes, conducciones que traían agua hasta la huertas que aquí existieron, esqueletos de personas indigentes que eran enterradas en los hospitales o huertas próximas y restos de las disecciones que se realizaban de forma clandestina ya que estaban prohibidas por la Iglesia.

Los jardines exteriores

La estructura que presentan los jardines que preceden al Parlamento de Andalucía es resultado de la remodelación del entorno urbano realizada en 2003 tras la restauración del histórico edificio hospitalario.

A principios del siglo XXI el jardín estaba formado por un conjunto de árboles que, sin formar un conjunto ordenado, ocultaba la fachada principal del edificio renacentista. La remodelación de aquel espacio –conservando los árboles que se encontraban en buen estado fitosanitario– generó un jardín que permite que el edificio al que anteceden emerja con toda su grandiosidad arquitectónica.

Los jardines fueron estructurados en dos áreas diferentes, perfectamente delimitadas.

La zona próxima al edificio renacentista, de acceso restringido, está diseñada en relación a las características arquitectónicas del edificio: setos de mirto y rosales que, a lo largo de la fachada principal del Parlamento, proporcionan un aspecto clásico y elegante al mismo. Aquí, en unos de los extremos, se ha colocado la escultura de Hércules.

Entre esta zona y el acerado urbano se encuentra el jardín público, que mira a la muralla histórica y dispone de cerramiento para preservar su integridad.. El jardín presenta grandes parterres circulares y rectangulares enlazados mediante elegantes empedrados, con palmeras datileras, tipuanas, una acacia de tres espinas, naranjos, olivos, un enorme árbol de las lianas, celestinas, árboles de Júpiter, alteas, buganvillas, jaboneros de la China, washingtonias de tronco fino y alguna de tronco grueso, cipreses, árboles del fuego, lagunarias, alguna jacaranda, un ceibo, rosales, setos de mirto, celinda de espigas, pitosporos, laureles y, dentro de los parterres, hiedras, salvias, orégano francés, cañas de Indias, granados, romeros, lavandas, senecios y otras especies.

Rodeando al jardín hay acacias de Constantinopla y naranjos.

Grupo escultórico Hércules con dos leones y columnas

La escultura, obra del artista malagueño José López-García Seguiri, encargada para presidir el Pabellón de Andalucía durante la Exposición Universal de 1992, fue colocada en estos jardines, tras ser restaurada, el año 2007. Representa a Hércules acompañado de dos leones, levantando una columna, en bronce y resina de poliéster. Seguiri –frente al titánico esfuerzo de Hércules levantando las columnas a ambos lados del Estrecho de Gibraltar que describe la mitología clásica– modela unas figuras cercanas, casi familiares, de mítico héroe y de los leones que lo acompañan.

Monumento al doctor Fleming

Durante más de cuatro décadas, el monumento a Fleming –permio Nobel de Medicina y descubridor de la penicilina– presidió estos jardines. Instalado en 1957, fue retirado durante la remodelación realizada en 2003. En 2004 fue instalado detrás del Parlamento, en un pequeño jardín del patio de la Facultad de Medicina. Precedido de jacarandas, entre falsas pimientas, laureles, naranjos, un olivo, apestosos de flor morada, rosales y setos de bonetero, aparece el descubridor de la penicilina.

Obra del escultor Juan Abascal Fuentes, el monumento a Alexander Fleming –costeado por acción popular y por el Ayuntamiento– evoca la gran importancia social que tuvo la penicilina. Se trata de una escultura bifacial, de líneas sobrias, con el busto de Fleming en una de sus caras y una fuente en la cara opuesta, símbolo de la vida que protegía el nuevo y revolucionario fármaco, la penicilina. Talladas aparecen las siguientes inscripciones:

“La ciudad de Sevilla en memoria del insigne investigador Sir Alexander Fleming, descubridor de la penicilina”.
“Este monumento se erigió por iniciativa del Diario Sevilla mediante suscripción popular con aportación del Excelentísimo Ayuntamiento”.