Parque Tamarguillo (San Ildefonso)
Un poco de historia

El Parque San Ildefonso o Parque del Arroyo Tamarguillo –denominado en un principio Parque del Aeropuerto– se construyó en 2008, pero no abrió oficialmente sus puertas hasta diciembre de 2010.
La construcción del parque –una extensa superficie de 96 hectáreas situadas entre la barriada de Alcosa y el aeropuerto de Sevilla– ha permitido recuperar una zona que, abandonada y muy degradada ambientalmente, se había convertido en depósito de todo tipo de residuos.


Hoy San Ildefonso constituye un paisaje de carácter natural, en el que se han creado senderos, carril bici, pasarelas sobre los arroyos, plazas y miradores que permiten disfrutar del entorno. El nuevo encauzamiento del Tamarguillo permite que sus aguas viertan en un lago que presenta una isleta central para potenciar la presencia de la avifauna.
El parque posee zona de juegos infantiles, un laberinto musical, zona de ejercicios para adultos, áreas de picnic, un auditorio al aire libre y más de un centenar de huertos vecinales y escolares. El cortijo San Ildefonso, en el que se realizan diferentes actividades culturales, se convertirá en Centro de Interpretación del parque y en Aula de la Naturaleza.


En el parque se han encontrado yacimientos paleontológicos, prehistóricos, romanos y modernos que confieren un importante valor cultural e histórico al parque. Los restos romanos indican la presencia en la zona de una villa agropecuaria que abastecería a Hispalis.
En el marco de la educación medioambiental, el parque tiene un gran potencial por la posibilidad de realizar recorridos botánicos y ornitológicos a lo largo del mismo, así como por la posibilidad de desarrollar cultivos de carácter ecológico en los huertos que aquí se han creado, actividades en las que participan numerosos escolares de la zona.


Gran parte de la vegetación del parque está constituida por especies autóctonas: acebuches, encinas y algarrobos, con un matorral formado por jaras, lentiscos, palmitos, retamas, tarajes, tomillos, romeros, mirtos, lavandas y madroños. También hay olmos, pinos, eucaliptos, mimosas, acacias y otras especies exóticas.


En torno al parque se ha producido un fuerte debate social como consecuencia de la construcción de la nueva ronda de circunvalación SE-35 que enlazaría la autovía a Madrid (A4) con la autovía a Málaga (A-92). La SE-35, tras atravesar el extremo este del parque, lo bordearía por la zona más externa a la ciudad.
Para unos este trazado está justificado pues –planificado en el Plan General de Ordenación Urbana de la ciudad– sólo afecta a una zona extrema del parque. Para otros –especialmente el colectivo vecinal Movida Pro-Parque Tamarguillo– el trazado de la nueva vía de circulación debería alejarse del parque y discurrir por detrás del aeropuerto.